domingo, 20 de octubre de 2013

¿Se abre Europa a Hezbolá?




Poco tiempo después de que los ministros de la UE incluyeran, bajo presión de Israel y EEUU, a la rama militar de Hezbolá en su lista de organizaciones terroristas, han comenzado paradójicamente a multiplicarse los gestos europeos hacia la organización libanesa, como reconocimiento probablemente de su creciente papel en la región, incluyendo en Siria, donde Hezbolá lucha contra las fuerzas extremistas takfiris que amenazan no sólo a los países de Oriente Medio sino también a la propia Europa. Esta tendencia actual es otra evidencia más del error, estúpido y oportunista, cometido por unos responsables políticos europeos miopes, incapaces de calibrar la situación política internacional y ver cuáles son los intereses europeos a largo plazo.

Hace pocas fechas, el responsable de relaciones internacionales de Hezbolá, Ammar Musawi, visitó Italia para participar en una conferencia sobre las relaciones entre los pueblos y los estados de la cuenca mediterránea así como sobre la lucha contra el terrorismo.


Más recientemente, el diputado de Hezbolá, Ali Fayyad, ha visitado París, donde participó en una conferencia sobre la abolición de la pena de muerte en la Asamblea Nacional, a invitación del Ministerio de Exteriores francés. Allí, habló en presencia del ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, de la presidenta de la Comisión de Exteriores de la Asamblea Nacional, Elisabeth Guigou, del presidente de la Asamblea Nacional, Claude Bartolome, y de los presidentes de otras comisiones.

Más tarde, se reunió en el Quai d´Orsay (Ministerio de Exteriores francés) con responsables del Centro de Análisis y Prospectiva, incluyendo el antiguo diplomático en el Líbano, Alexis Le Cour Grandmaison, que abandonó el Líbano hace tres años y con el que se reunió allí varias veces. De las conversaciones quedó claro que los franceses estaban interesados en conocer los puntos de vista de Hezbolá en temas claves como la situación en el Líbano y en Siria y en la región en general.

Ali Fayyad mostró la lectura crítica que hace Hezbolá de la así llamada “primavera árabe” señalando que la crisis siria no tiene que ver con reformas democráticas, sino que se trata de un conflicto internacional y él explicó el motivo por el que Hezbolá toma parte de los combates en Siria, que es el de “proteger al Líbano contra el peligro de los grupos takfiris e impedirles que vengan al país”.


Según Fayyad, sus interlocutores se mostraron convencidos de la necesidad de proteger al Líbano y de tomar medidas para que este país no sufra crisis de seguridad. Ellos también se mostraron de acuerdo en que la solución en Siria debería ser política.

Fayyad evocó durante las reuniones la inscripción de la rama militar de Hezbolá en la lista de las organizaciones terroristas de la Unión Europea y expresó su sorpresa ante esta medida, que beneficia a los grupos takfiris a los que Hezbolá combate. “Esta medida ha dado la impresión de ser un aliciente para estos grupos y constituye un error estratégico de Europa”, señaló.

Sin embargo, no cabe duda de que los europeos ahora parecen lamentar el haber caído en su propia trampa. Poco a poco, la postura de algunos países occidentales con respecto a Siria ha ido cambiando por dos razones: la primera es la determinación y resistencia del pueblo y el Ejército sirios. Este último ha logrado volver la situación sobre el terreno a su favor y realiza continuos progresos, lentos pero irreversibles.


La segunda es la creciente comprensión por parte de los europeos del peligro que entrañan los grupos terroristas, incluyendo los vinculados a Al Qaida, para el futuro de Siria y para todos los países de la región. Existe, en este sentido, una lucha de estos grupos por extender sus actividades e influencia al Líbano, Iraq y Jordania y esto crea una gran amenaza no sólo para estos países sino para Europa, que posee intereses económicos y políticos muy importantes en la región. Por otro lado, el reciente desmantelamiento de un complot terrorista en Londres ha puesto de manifiesto que Europa está también bajo la amenaza de los grupos takfiris y, en este sentido, Hezbolá, una organización con gran capacidad militar e influencia política, debería ser vista por los países europeos como un aliado frente a tales amenazas.

Hay que señalar también que el acercamiento entre Irán y Europa tendrá, sin duda, una influencia positiva para las relaciones entre esta última y Hezbolá. Por último, el papel de garante de estabilidad que juega Hezbolá en el Líbano favorece los intereses europeos, centrados en consolidar los estrechos vínculos políticos y económicos entre ambas partes, y en cooperar en la explotación de los recursos de petróleo y gases del país.

Source: Sitio de Al Manar en Español