jueves, 16 de agosto de 2012

La derrota del Ejército Libre Sirio (takfir) en Salahuddin ha dejado a los islamistas desmoralizados y escasos de municiones

La derrota del Ejército Sirio Libre (ESL) en Salahuddin ha dejado un semblante pesimista en los milicianos. Uno de ellos, el jefe de la brigada Nur el Haqq del ESL, reconoció que el Ejército regular progresa de forma continua y que es “difícil para el ESL contrarrestar este avance debido a los francotiradores que se encuentran por todas partes”.

Un corresponsal de Reuters contradice las declaraciones tranquilizadoras de algunos jefes rebeldes. Él confirma la “retirada táctica” de los insurgentes de Salahuddin. Y también se refiere a la moral entre las filas del ESL. Él señala que los milicianos muestran cada vez mayores muestras de fatiga y parecen estar faltos de armas y municiones. “No tenemos bastantes municiones para enviarlas al frente”, dijo Abu Yami, uno de los jefes de la milicia.

Otro jefe de la milicia señala que los ataques del Ejército sirio son cada vez más feroces. “El régimen piensa que quedaría en una posición embarazosa si no toma al asalto Salahuddin. Es el portal de Alepo. Si lo toman, todos los puestos de policías liberados y los puntos de control y otros estarán bajo su control,” explica Sheij Tufik, que dirige una milicia en el barrio.

El corresponsal de la agencia constata un cambio de humor entre los milicianos. “Mientras que ellos bebían té la pasada semana bajo los parasoles de las calles de Alepo, ahora están a la búsqueda de refugio en los edificios abandonados y corren en todas las direcciones para escapar a los disparos”. El periodista de Reuters vio a dos hombres gritar de dolor y sangrar tras ser alcanzados por el obús de un tanque. Un médico del lugar señala que en lo que a él respecta recibe como media cada día cinco cadáveres y 25 heridos para tratamiento.

Un combatiente de la Brigada –de orientación netamente salafista- Tauhid, la más conocida de entre los grupos rebeldes de Alepo y que cuenta con más efectivos -afirma tener 2.000 combatientes- confió al corresponsal de Reuters su temor a ver a los elementos salafistas se disocien de los elementos más moderados con el riesgo que esto supone de que se produzcan enfrentamientos internos en el seno de la rebelión. Y otro reconoce que los radicales, en gran medida extranjeros, no obedecen absolutamente las órdenes del ESL. “Ellos son extremistas. Quieren destruir todos los símbolos del Estado, incluso las escuelas”, explica el comandante Abu Bakr a Reuters.

Al Borde de las Reservas (Físicas y Militares)

Uno siempre puede objetar que el testimonio de este hombre a Reuters es parcial y puntual y que otros combatientes podrían estar llenos de ardor guerrero. Pero es obvio que la mayoría de los milicianos del ESL han estado luchando ahora desde hace un par de semanas, con un aumento en la intensidad de los combates por lo menos desde el 28 de julio.

Luchando bajo las bombas, obuses y balas, desde luego, y con claras dificultades de abastecimiento, tanto en víveres como en material sanitario. También con problemas en las comunicaciones y de coordinación de un barrio a otro. Muchos grupos libran una guerra de guerrillas en su rincón, sin saber lo que está pasando a pocos metros de distancia.

Ellos saben que están ahora rodeados casi en todas partes por un enemigo numéricamente superior y mejor equipado, con armamento pesado y medios aéreos. Y son conscientes, a pesar de su fanatismo, de que la población de Alepo no les apoya. Todo esto es, obviamente, estresante y, por lo tanto, la fatiga moral se suma al agotamiento físico. Estos grupos están luchando con la espalda en la pared ahora.

Como una ilustración parcial de lo anterior, aquí hay una historia de al-Mayadin (en árabe) sobre el combate del 8 de agosto, por la tarde:




Source: Sitios Web