sábado, 16 de febrero de 2013

Libia post-Gaddafi: Sin rastro de democracia dos años después de la revolución


La celebración del segundo aniversario de la revolución en Libia ha estado marcada por la explosión de un coche bomba en la ciudad de Bengasi. Las fracciones independentistas ponen en duda el estado de la 'democracia' tras la caída de Gaddafi.

Pese al deterioro de la seguridad en el país, tanto la capital como Bengasi, conocida como la cuna de la revolución, dieron rienda suelta a las celebraciones del segundo aniversario del inicio de los levantamientos.

Sus habitantes salieron a la calle pese a las estrictas medidas adoptadas por el Gobierno para garantizar la seguridad. Por esta razón las autoridades han decretado el cierre sus fronteras con Túnez y Egipto por cuatro días, mientras la presencia militar en las calles se ha intensificado en todo el país


AFP Mahmud Turkia

A ello se suma la presencia de carros blindados procedentes de Italia en el territorio para reforzar la seguridad. Estas medidas están motivadas por los reiterados llamamientos de las fracciones opositoras para derrocar al nuevo Gobierno que, según algunos ciudadanos, no cumple con el tan cacareado rumbo democrático ni han logrado redactar una nueva constitución.

El levantamiento de 2011 estalló en la costa oriental del país, en la ciudad de Bengasi. En las primeras semanas los rebeldes tomaron el control de las urbes de Brega y Ras-Lanuf, un importante centro petrolero.

Sin embargo, a renglón seguido las autoridades realizaron una contraofensiva, tomando Brega y Ras-Lanuf, para luego dirigirse hacia Bengasi. En este momento clave del conflicto interno libio, la OTAN intervino militarmente al país. Con su apoyo los rebeldes logran recuperar la iniciativa y conquistaron Misurata, Brega y Ez-Zavia. En agosto de ese año tomaron Trípoli.

La ciudad de Sirte, conocida como el último bastión de Muhammar Gaddafi cayó en octubre del 2011, lo que representó el acto final de su lucha luego de la captura y asesinato del coronel. Entonces, el opositor Consejo Nacional anunció su victoria total.

Estos logros bélicos fueron posibles gracias a la interpretación que la OTAN hizo de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia, en la que se autorizaba el cierre del espacio aéreo sobre el país para que el régimen no pudiera bombardear civiles. Sin embargo, en la práctica resultó que el bombardeo lo emprendió la OTAN, violando de esa forma la letra de la resolución. Esta acción suscitó un fuerte rechazo de Rusia y de otros países que se abstuvieron abstenido durante la votación del texto en la ONU.

Pese a todo, la gloriosa victoria de los rebeldes, que celebraron su triunfo junto a David Cameron y Nicola Sarkozy en Bengasi, no trajo consigo ni la paz, ni a la tan deseada democracia. El asesinato del embajador estadounidense en el consulado de Bengasi, la reciente masacre de inocentes en Bani Walid y la activación de Al Qaeda minan el sinuoso y accidentado rumbo de la Libia post-Gaddafi.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/86665-libia-Gaddafi-revolucion-democracia

ESTA ES LA "NUEVA" LIBIA, QUE TANTO AGRADA A LOS FILÓSOFOS Y LÍDERES
TROTSKISTAS




A DOS AÑOS DE UNA FALSA “REVOLUCIÓN PRIMAVERAL”, LIBIA NO TIENE NADA QUE CELEBRAR Y SÍ MUCHO QUE LAMENTAR

Dos años después de la invasión en Libia por miles de mercenarios apoyados por los ejércitos de la OTAN, que desembocaron en una masacre con decenas de miles de víctimas inocentes y el brutal linchamiento y asesinato del coronel Gaddafi, Libia está lejos de ser un país democrático y se encuentra destrozado por las mismas fuerzas que lo invadieron.

El segundo aniversario del crimen ha estado marcado por la explosión de un coche bomba en la ciudad de Bengasi, conocida como la cuna de una supuesta revuelta popular.

Los habitantes salieron a las calles pese a las restricciones aplicadas por el Gobierno para mantener el orden y la tranquilidad, en el contexto de reiterados llamamientos a derrocar el nuevo Ejecutivo que, según algunos ciudadanos, no cumple con el rumbo democrático.

El país no tiene nada que celebrar, porque la revolución lo destrozó, opina el analista internacional Carlos Aznárez.

“Lo que ha ocurrido en realidad en Libia es una intervención injerencista extranjera con la colaboración de grupos mercenarios“, sostiene Aznárez, que sostiene que los libios en algunas provincias viven “en absoluta desolación y destrucción por parte de quienes lo invadieron desde el extranjero”.

“Sobre todo en estos últimos meses se ha visto la presencia militar italiana con soldados que maltratan a la población, también algunos mercenarios salafistas que llegaron desde Qatar o desde otros lugares de la región y que han cometido crímenes abominables“, señala el analista.

“A todo esto hay que sumar el desmembramiento del país, porque es verdad, hay lugares, hay provincias, está el caso de Fezán donde grupos solidarios con el anterior gobierno se han declarado independientes”, añade.

El país está viviendo lo que pasa cuando se producen invasiones occidentales contra países que tenían “algún gobierno de características más populares o más progresistas: primero lo destruyen y después para reconstruir invitan a empresas amigas que van a subsanar todo lo que destrozaron aquellos que entraron primero“, sostiene Aznárez.

http://tenacarlos.wordpress.com/